Hoy día, si no apareces en internet no existes. La red de redes ha crecido de forma imparable hasta dominar, sin impedimentos, la obtención de información, la interacción entre las personas y la toma de decisiones. Si hoy no hablas con alguien o no conoces algo es, sencillamente, porque no quieres. Por eso es tan importante la digitalización de los concesionarios, es vital estar allí donde está todo el mundo y ofrecer los servicios adaptados a esta forma de hacer las cosas. Debemos tener muy en cuenta que los usuarios pasan horas conectados a internet hasta el punto, y no es broma, de crear carriles para personas que van usando el teléfono móvil mientras caminan. Por el momento sólo se han instalado en China, pero también se están popularizando señales viales de precaución sobre peatones absortos en su smartphone (se les conoce como ‘viandantes zombie’ o ‘smombies’ al combinar smartphone y zombie).

Es evidente que la tan mencionada digitalización no se logra de un día para otro y que tampoco resulta sencillo completarla. Son muchas las cosas a cambiar y muchas las cosas que aprender, pero como afirma el dicho, caminando se hace el camino. Lo más complicado es controlarlo todo, pues la información que se puede obtener es abrumadora y es posible que acabe por desvirtuar los objetivos y acobardar a muchos responsables. Además, el hecho de estar en internet no supone tener un éxito inmediato ni obtener resultados rápidos. Requiere tiempo y esfuerzo.

Marketing digital: guerra sin cuartel

El marketing (o mercadotecnia) siempre ha sido terreno complejo y lleno de pugnas por atraer a usuarios, clientes y por supuesto, simpatizantes (estos últimos más importantes de lo que parece). Una guerra cruenta y sin fin que se ha multiplicado exponencialmente con la expansión de internet. La presencia en internet, en cualquier ámbito, requiere dedicación continua tanto de personal como de recursos. Incluso a nivel personal, la presencia en la web y la popularidad que buscan muchos usuarios exige tiempo.

A nivel empresarial las cosas se complican mucho más y llega un momento que se necesita un equipo experto, interno o externo, que dedique todo su tiempo a trabajar lo relacionado con la web. Y no nos referimos a nuestro portal en la red, sino a todo lo concerniente a internet: redes sociales, publicidad, posicionamiento en buscadores, usabilidad de nuestra página… es totalmente imposible y poco realista esperar resultados sin analizar, renovar y mejorar nuestra presencia en la web. Para ello el marketing online es imprescindible y para lograr los resultados esperados, se emplean distintos medios para captar la atención de los navegantes e internet, lógicamente, que se conviertan en clientes.

La definición de objetivos en la base de todo lo que hagamos en nuestro marketing digital. Sin esos objetivos, que deben ser realistas y alcanzables, no se puede planear una estrategia de marketing que nos ofrezca resultados. El cliente objetivo también debe estar bien definido; no es lo mismo un ‘chavalote’ de 18 años con el carnet recién sacado que un hombre de 50 años, dos hijos y 30 años de carnet.

KPI. ¿Qué son y cómo aprovecharlos?

No obstante, internet ofrece muchas ventajas que explotar en nuestro marketing digital. Por un lado, sus costos son mucho más llevaderos que cualquier otro método (prensa impresa, radio, televisión…), es mucho más flexible y, sobre todo, permite medirlo todo. El tener acceso a mediciones reales, ofrece un mayor control de todas las acciones y ese mayor control, abre la puerta a una mejor optimización, a corrección de errores de forma rápida y a realizar una segmentación muy específica. Es decir, que gracias a poder medir todo el trabajo, se pueden realizar campañas de marketing muy detalladas y enfocadas según las necesidades.

Es aquí donde los KPI toman importancia. ¿No sabes qué son los KPI? KPI son las siglas de ‘Key Performance Indicator’, que puede traducirse como ‘Indicador Clave de Desempeño’ o, simplemente, ‘medidor de desempeño’. Básicamente, se trata de un valor indicado generalmente de forma numérica, que muestra si estamos logrando nuestros objetivos. Son la base sobre la que muchos equipos de marketing, casi la totalidad de ellos, toman sus decisiones y definen cuales han sido las estrategias y acciones más efectivas. Los KPI también son conocidos como ‘indicadores de calidad’ y son empleados, en ocasiones, para motivar y ofrecer una visión global de la situación al presentar los puntos fuertes y los puntos débiles de todas las acciones que tomamos.

Los KPI son muy útiles para medir diversas variables, comprobar y comparar resultados, permite analizar la información y los efectos de las acciones llevadas a cabo. Existen diferentes tipos de KPI: aumento de comunidad, alcance total, engagement, individuales, colectivos…

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