Estamos viendo un cambio importante en el sector, pero, ¿por qué los coches no son así?

Nos prometieron un Siglo XXI con coches voladores y todavía usamos ruedas de caucho rellenas de aire, quemando combustible fósil y los coches, no vuelan ni tienen diseños extravagantes.

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Honda FCEV Concept.
Honda FCEV Concept.

¿Por qué los coches no son así? ¿Por qué los coches son tan… normales? ¿Por qué nadie se arriesga a sacar diseños rompedores y más atrevidos? La generación actual de automóviles se parece entre sí como nunca ha ocurrido. No importa la marca, ni la categoría. Y entre modelos del mismo fabricante podemos hablar incluso de ‘clonación’, aunque los coches de energías alternativas parecen llegar para cambiarlo todo. Incluso el apartado del diseño. 


Nos encontramos en un momento especial dentro del sector del automóvil. La generación actual de vehículos es una de las más tecnológicas de las últimas décadas, una de las más seguras jamás vista y por supuesto, una de las más eficientes. Si, parece lógico que ahora los coches sean así, pero ha sido una evolución muy marcada respecto a años anteriores, mucho más rápida y destacada frente a la generación anterior. Y parece que lo será mucho más en años venideros.

Por un lado, estamos viendo una persecución casi enfermiza al diésel sin ningún sentido, pues se ha demostrado una y otra vez, que los motores ‘de compresión’ modernos, contaminan como un gasolina y no más, como se pretende hacer creer. También estamos viendo en vivo y en directo cómo se busca penalizar a toda costa la venta de vehículos con más de 10 años. En España, la edad media del parque móvil roza los 12 años pero es cierto que los coches modernos envejecen de forma mucho menos notoria y pueden durar muchos, muchos años. De todas formas, las asociaciones de vendedores piden modificar la tributación fiscal de estos coches y desde hace tiempo, la venta de piezas de segunda mano se han convertido en algo ilegal si no se realiza en un centro de tratamiento especializado (un desguace…).

Arriba, primera generación del Nissan Leaf. Abajo, la segunda
Arriba, primera generación del Nissan Leaf. Abajo, la segunda

Cambios que pueden ponerlo todo patas arriba y se entremezclan con la llegada de motores ‘ecológicos’ como los alimentados por gas o electricidad. Vaya por delante que un motor que funciona quemando gas no debería denominarse ‘ecológico’, pues emite gases contaminantes resultantes de la combustión. De hecho, ni siquiera deberían denominarse así los coches eléctricos, ya que su energía se obtiene de la quema de combustibles fósiles y las emisiones son muy elevadas. Sin embargo, su poca contaminación ‘real’ les hace tener ciertos beneficios y algo con mucho valor, el apoyo y beneplácito de las administraciones.

Las tecnologías alternativas han llegado para quedarse y además, han llegado innovando y arriesgando mucho. Se puede apreciar en los diseños que se presentan animados por motores alternativos, principalmente eléctricos. No es la primera ni será la única vez que se comente algo similar, pues es como si la intrusión de la tecnología eléctrica hubiera dado alas a los atrevidos e inconformistas, mientras cierra las puertas a los convencionalismos. La electricidad ha permitido que el coche no sólo convierta su forma de moverse a una mucho más limpia (teóricamente), sino que ha permitido que aquellos automóviles que se presentaban como el futuro hace unas décadas, realmente se estén convirtiendo en ese futuro imaginado.

Opel Ampera
Opel Ampera. Se puso a la venta en España en 2012, y dejó de venderse en 2015

Por el momento es cierto que han sido unos pocos los que se han atrevido a dar el paso hacia un diseño diferente. Pero hay otros que incluso han reculado. Por ejemplo, Nissan lanzó el Leaf, su primer coche 100% eléctrico, con un diseño peculiar y distintivo. Cuando se lanzó la segunda generación, se cambió por completo todo el conjunto hacia algo menos innovador y más convencional, menos especial y tecnológico. ¿Por qué? Es evidente que para lograr un mayor número de ventas, ni más ni menos. No obstante, es el único caso por el momento. El resto de vehículos eléctricos siguen presentando una imagen menos común. De hecho, incluso Cadillac, tuvo la valentía de lanzar el Cadillac ELR, una versión de alto estanding de la primera generación del Chevrolet Volt /Opel Ampera. Un modelo que ya de por sí era especial.

Tesla es otro ejemplo de coches con energía alternativa y diseños poco vistos. Mantienen muchos rasgos de un automóvil convencional aunque con pequeños rasgos que los hacen distintos y ‘especiales’ a simple vista. Muchos otros también se atreven a dar ese toque ‘especial’ a sus creaciones eléctricas, como el NIO EP9, el Techrules, Faraday Future e incluso BMW con el i8. Sin contar, por ejemplo, los diseños de coches como el Honda Clarity Fuel o el Toyota Mirai, ambos animados por pila de combustible. Son, casi, casi, la recreación en ‘formato calle’ de aquellos conceptos.

NIO EP9
NIO EP9. Superdeportivo eléctrico con más de 1.000 CV

Pero… ¿por qué los coches no son así? ¿Por qué no son como aquellos concept car? Pues por diversos motivos. Por un lado están las normativas, cada vez más exigentes y complicadas de cumplir que afectan y mucho, al diseño de un automóvil. Por otro lado, están los coches de producción, en ocasiones, absurdamente altos. Otro motivo es la poca o nula utilidad del diseño en la vida real. Los coches son máquinas de servicio, herramientas aunque a los aficionados no les guste esa definición y por tanto, se diseñan pensando en ciertas utilidades a las que no se puede hacer caso omiso. También existe que, como el Spice X recién presentado, su único objetivo sea el circuito, en cuyo caso se puede arriesgar mucho en su diseño.

El último motivo, el que más peso tiene y el que marca las tendencias de mercado, es el cliente, el comprador. Es precisamente el motivo menos medible, menos tangible, pero el más exigente; la gente no quiere cosas raras, la gente busca imagen, se preocupan por el ‘que dirán’ y dejarse ver en una cosa rara no es bueno. Podrían hablar mal de ellos. El mejor ejemplo es Nissan y el cambio realizado al Leaf o, ya que estamos en Nissan, la imagen que tiene el Qashqai, el SUV más vendido con mucha diferencia. Es clásico, convencional, sin imaginación ninguna. No destaca entre tráfico por su diseño, no sorprende a nadie, pero se vende como si lo regalaran.

Nissan Qashqai. El SUV más vendido de su segmento durante años.

Los coches no son así porque no son rentables, no los quiere la gente y posiblemente había problemas para superar las normativas. Tampoco son ‘así’ porque no era el objetivo de aquellos conceptos, pues muchas veces sólo se busca llamar la atención del público y de los medos. Además, una cosa son los mencionado NIO EP9 por ejemplo, que son coches de tirada limitadísima y otra coches para las masas. Los objetivos, el presupuesto disponible, la rentabilidad e incluso la homologación son diferentes.

Hay quien se atreve, quien se arriesga y quien apuesta por diseños ‘espaciales’ y ‘extraterrestres’, pero son una minoría que finalmente, acabará como todos los demás.

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